Sanidad ultima el decreto de troncalidad y deja abierto el tiempo total de formación por especialidad

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Más de seis años ha llevado alcanzar un mínimo consenso sobre la nueva formación en Ciencias de la Salud que crea tres nuevas especialidades, dispone dos años comunes de troncalidad para las disciplinas médicas y deja abierto el periodo posterior de especialización para cada una de ellas. Algunas sociedades científicas, como Neurocirugía, siguen mostrando su frontal rechazo.

El último borrador de Real Decreto para la regulación de la formación especializada en Ciencias de la Salud, (documento adjunto) con fecha del pasado diciembre, se encuentra en periodo de consultas antes de ser aprobado por el Consejo de Ministros y posterior trámite parlamentario. Prevé la organización de la nueva formación en la modalidad de residencia para médicos, farmacéuticos, enfermería y psicología.

 

La mayor novedad radica en la creación de dos años de troncalidad común para los profesionales de la medicina que prevé cinco troncos: uno médico (21 especialidades); uno quirúrgico (10 especialidades); uno de laboratorio y diagnóstico clínico (4 especialidades); uno de imagen (dos especialidades) y uno de psiquiatría (dos especialidades), además de un grupo pluridisciplinar integrado por 8 disciplinas.

Trabajo interdisciplinar

El objetivo de esta nueva organización es, según el preámbulo del borrador normativo, radica en que los profesionales sanitarios, a través de las competencias adquiridas en el periodo de formación troncal “aprendan a abordar desde las primeras etapas de su formación especializada, los problemas de salud de una manera integral y a trabajar de la forma más adecuada para poder proporcionar una atención sanitaria orientada a la eficaz resolución de los procesos de los pacientes, con el enfoque interdisciplinar y pluridisciplinar que el estado actual de la ciencia requiere”.

 

Además se persigue, la flexibilización del catálogo de especialidades en Ciencias de la Salud, “que en muchos casos se han configurado como compartimentos estancos aislados entre sí, derivando en un encasillamiento excesivo de los profesionales y en dificultades para el abordaje de los problemas de salud en equipos pluridisciplinares de especialistas”.

 

Nuevas titulaciones

 

El Real Decreto en estudio prevé la creación de un nuevo título de médico especialista en Psiquiatría del Niño y del Adolescente; modifica la denominación del título de especialista de Farmacia Hospitalaria por la de Farmacia Hospitalaria y de Atención Primaria, a la que podrán acceder los graduados/licenciados en Farmacia; crea la especialidad pluridisciplinar de Análisis Clínicos y Bioquímica Clínica, procedente de la fusión de las especialidades de Análisis Clínicos y Bioquímica Clínica, a la que podrán acceder los graduados/licenciados en Medicina, en Farmacia o en el ámbito de la Biología, y de la Química y se crea la especialidad pluridisciplinar de Genética Clínica, a la que podrán acceder los graduados/licenciados en Medicina, en Farmacia o en el ámbito de la Biología y de la Química.

 

La exposición de motivos del borrador legislativo hace referencia a las dificultades desde los albores del proyecto en 2006 para conseguir consensos. Y tres son los aspectos señalados entre los más debatidos.

 

Discrepancias en la selección de troncos

 

El primero, se refiere al momento en el que procedería la elección de especialidad por parte de los aspirantes a plaza de formación sanitaria. El proyecto ha optado por una primera fase en la que se elegirá tronco y unidad docente troncal y una segunda en la que se elegirá, también a nivel nacional, una especialidad de las pertenecientes al tronco inicialmente elegido, ofertando a estos efectos todas las plazas de especialista en formación.

 

El segundo de los aspectos se refiere al mapa de especialidades, clasificadas por troncos, que ha comportado importantes decisiones sobre algunas de ellas sobre las que inicialmente existían dudas, como las de Obstetricia y Ginecología, Otorrinolaringología, Dermatología Médico- Quirúrgica y Venereología. A este respecto, el proyecto se ha decantado por unan postura coincidente con la del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud.

 

Urgencias e Infecciosas

 

También motivo de debate fue Urgencias y Emergencias, que frente a la tesis de constituir una nueva especialidad, las organizaciones que agrupan a integrantes de Medicina Interna, Medicina Familiar y Comunitaria o Medicina Intensiva, entre otras, han considerado que esta disciplina sanitaria se desenvuelve en un ámbito de actuación común a varias de ellas, sin que constituya patrimonio específico de ninguna especialidad. Se alegó, asimismo, el carácter multiprofesional que tiene este área y el hecho cierto de que en los actuales servicios generales de urgencia para desempeñar puestos de trabajo en los mismos ya se requiere, en la mayoría de los casos, estar en posesión de determinados títulos de especialista o su equivalente (normalmente, Medicina Interna, Medicina Familiar y Comunitaria y licenciados en Medicina Pre/95 que ostentan los derechos adquiridos reconocidos en el ámbito europeo para ejercer como médicos de familia).

 

Parecido debate se ha producido en el ámbito de la atención a las enfermedades infecciosas, que se ha considerado más oportuno configurar como un área de capacitación específica En estos momentos, el sector profesional que se dedica a la atención de estos pacientes procede, en su inmensa mayoría, de las especialidades de Medicina Interna y Médicos especialistas en Microbiología y Parasitología, “que desde luego aportan una formación de base totalmente adecuada para que estos especialistas se desarrollen profesionalmente y profundicen en la atención a estas enfermedades a través de un área de capacitación específica”, se recoge en el borrador.

 

El tercer aspecto que ha suscitado debate en la comunidad científica se refiere a la repercusión de la troncalidad en la duración total del periodo formativo. Según se explicita en el borrador, desde los más diversos sectores profesionales se ha puesto de manifiesto que la incorporación de un periodo de formación troncal común a varias especialidades no puede ir en detrimento de la formación específica en la especialidad de que se trate por lo que será inevitable que se incrementen sus periodos formativos. Por tanto, está previsto que la duración de los periodos de residencia se fijará en el correspondiente programa de formación específica que elaborarán las comisiones nacionales de cada especialidad, siendo este el momento oportuno para determinar aquellos supuestos en los que proceda el incremento del periodo formativo total, según la propuesta razonada que formulen dichas comisiones.

 

Plante de la Sociedad Española de Neurociguría

 

Seis largos años de trabajo y discusiones no han servido, sin embargo, para aunar aspiraciones en torno a algunas especialidades. La pasada semana, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, SEIMC, manifestó públicamente su rechazo a los contenidos del borrador en referente a esta especialidad, y Parasitología, al considerar que refleja un total desconocimiento sobre la realidad de ambas especialidades que su aprobación supondría un perjuicio para los pacientes con infecciones en España.

 

En parecidos términos se manifiesta la Sociedad Española de Neurocirugía, cuyos miembros están, incluso, dispuestos a dimitir en bloque de aprobarse el proyecto normativo en sus actuales términos. Las alegaciones que esta sociedad ya hizo en septiembre de 2011 al anterior borrador serán de nuevo enviadas al actual equipo ministerial, tras haber considerado que se ha hecho caso omiso en la elaboración del actual. Porque los neurocirujanos, cuya especialidad ha sido incluida en el tronco quirúrgico, defienden el alto “componente clínico” de su trabajo.

 

“La opinión reiterada y unánime, tanto de la Sociedad Española de Neurocirugía como la de la Comisión Nacional de la Especialidad de Neurocirugía, ha sido que la especialidad de neurocirugía no debe ser incluida en ningún tronco común y que no encaja actualmente dentro del heterogéneo y difuso tronco denominado de especialidades quirúrgicas, tal y como aparece definido por el Real Decreto”, expresa en sus alegaciones. “La neurocirugía, a pesar de ser una especialidad mayoritariamente quirúrgica (como son la ORL y la oftalmología, actualmente excluidas de la troncalización proyectada), tiene una serie de características propias que la apartan del resto de especialidades quirúrgicas, agregan.

 

A raíz del planteamiento ministerial en su primer borrador, los neurocirujanos ya se dirigieron por carta al Ministerio de Sanidad expresando su rechazo frontal. La misiva fue firmada por 466 neurocirujanos (95% de los censados), que ahora están dispuestos a volver a rubricar e, incluso, a renunciar formalmente a la docencia de los nuevos especialistas, de mantenerse el Real Decreto en los términos conocidos.

 

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