Neurofisiologia clinica

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Se trata de una especialidad bastante desconocida

Denominación oficial de la especialidad y requisitos de titulación
Neurofisiología Clínica.
Duración: 4 años.
Estudios previos: Licenciado/Grado en Medicina.

La neurofisiología clínica (NFC) es una especialidad médica con larga tradición en España. Se inicia en 1937, en Burgos, con la puesta en mar­cha del primer electroencefalógrafo para el soporte diagnóstico neuroqui­rúrgico. En la década de los 40 surgen unidades asistenciales específicas de electroencefalografía, bajo la responsabilidad de profesionales con plena dedicación y a las que se incorporaron progresivamente las nuevas técnicas neurofisiológicas que iban surgiendo, tales como la electromio­grafía, los estudios polisomnográficos, los potenciales evocados visuales, auditivos y somatosensoriales, la cartografía cerebral, la estimulación magnética, etc.

El comienzo de la neurofisiología clínica como especialidad indepen­diente data de la década de los años cincuenta en los países del norte de Europa (Suecia, Dinamarca, Finlandia, Reino Unido, etc.). La Sociedad Española de Neurofisiología Clínica es miembro fundador de la Federación Internacional de Sociedades de Electroencefalografía y Neurofisiología Clínica, creada en el año 1947. En 1949 ya existían nueve unidades de electroencefalografía en la asistencia pública entre Madrid y Barcelona, ubicadas en hospitales y ambulatorios. A partir de 1953 están presentes como unidades o departa­mentos de electroencefalografía en los hospitales clínicos de Barcelona, Madrid, Pamplona y Santiago de Compostela, entre otros, impartiéndose programas de formación en la materia y cursos monográficos de docto­rado. En 1956, el entonces Instituto Nacional de Previsión crea en su red asistencial plazas por oposición de especialistas en esta disciplina en Barcelona, Bilbao, Granada, La Coruña, Madrid, Sevilla, Valencia y Zaragoza.
En el año 1977, los hospitales de la red sanitaria pública (128) tenían servicios centrales de neurofisiología clínica, así como en algunos ambu­latorios de especialidades. Esta evolución se ha plasmado en la creación y consolidación de la
neurofisiología clínica como especialidad médica independiente en las distintas disposiciones que a lo largo del tiempo han regulado las especia­lidades médicas, en primer lugar, a través de Real Decreto 2015/1978, posteriormente, mediante el Real Decreto 127/1984 y actualmente, a tra­vés del Real Decreto 183/2008, de 8 de febrero, por el que se determinan y clasifican las especialidades en Ciencias de la Salud y se desarrollan determinados aspectos del sistema de formación especializada, en cuyo anexo I, apartado 1, aparece relacionada la neurofisiología clínica junto con las demás especialidades médicas actualmente existentes. Este programa formativo es de características similares a los de otros
países europeos en los que la neurofisiología clínica tiene rango de espe­cialidad médica (Dinamarca, Finlandia, Noruega, Reino Unido, Suecia) por lo que figura incluida como tal en la Directiva 2005/36/CE, del Parla­mento Europeo y del Consejo, de 7 de septiembre de 2005, relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales

Definición de la especialidad y campo de acción
La neurofisiología clínica se define como una especialidad médica que se fundamenta en los conocimientos de las neurociencias básicas, tiene como objetivo la exploración funcional del sistema nervioso, utilizando las técnicas de electroencefalografía, de electromiografía, de polisomno­grafía, de potenciales evocados, de magnetoencefalografía, así como de neuromodulación, con fines diagnósticos, pronósticos y terapéuticos. Por tanto, esta especialidad comprende el estudio, la valoración y modifica­ción funcional del sistema nervioso (central y periférico), y de los órganos de los sentidos y musculares tanto en condiciones normales como patoló­gicas.
El campo de acción de la neurofisiología clínica, sin perjuicio de las competencias de otras especialidades, abarca todas las patologías del sistema nervioso. La afectación primaria o secundaria del sistema ner­vioso está incluida en las áreas de actuación de la mayoría de las especia­lidades médicas y quirúrgicas (pediatría, traumatología, neurología, neu­rocirugía, psiquiatría, reumatología, neumología, medicina interna, rehabilitación, otorrinolaringología, oftalmología, medicina intensiva, medicina legal, medicina del trabajo, etc.), por lo que todas ellas precisan
exploraciones neurofisiológicas, que confiere a la neurofisiología clínica el carácter de servicio central que asimismo contribuye en la investiga­ción médica de todas las áreas con las que está relacionada

Objetivos generales de la formación
A lo largo de todo el período de formación en la especialidad de neurofisiología clínica, el médico residente desarrollará de forma tutelada el programa teórico-práctico de la especialidad, para capacitarle en el manejo de los distintos métodos de exploración neurofisiológica, con fines diagnósticos, pronósticos y terapéuticos.
La neurofisiología clínica se organiza básicamente en cuatro grandes áreas:
a) Electroencefalografía (EEG).
b) Polisomnografía (PSG).
c) Electromiografía (EMG).
d) Potenciales evocados (PE).
La formación del especialista se realizará en una unidad de neurofisio­logía clínica acreditada para la docencia. Dicha formación será tutelada y el residente irá asumiendo niveles progresivos de responsabilidad en sus actividades clínicas que se complementarán con conocimientos teóricos basados fundamentalmente en el auto-aprendizaje.
La formación se desarrollará a lo largo de cuatro años y comprenderá una formación genérica y una formación específica en neurofisiología clínica. Si bien el programa está compartimentado en las grandes áreas antes citadas, la formación específica durante cada año debe seguir pro­gresando y complementándose en las distintas técnicas neurofisiológicas ya aprendidas en años anteriores, participando en el resto de las activida­des asistenciales de la unidad docente, así como en las científicas y for­mativas (sesiones de interpretación, sesiones clínicas, sesiones bibliográficas, cursos, seminarios, etc.). Asimismo durante las guardias específicas de neurofisiología clínica, el residente se formará en polisomnografía nocturna y participará en las actividades asistenciales del servicio fuera del horario laboral habitual (monitorizaciones, electroencefalogramas de larga duración, monitorizaciones con potenciales evocados, electroence­falogramas en pacientes críticos/diagnóstico de muerte cerebral, etc).

El sistema formativo es el de residencia que implica la adquisición progresiva de responsabilidades a medida que se avanza en el programa formativo, a través de las actividades asistenciales, científicas e investiga­doras llevadas a cabo por el residente en colaboración con otros profesio­nales de la unidad docente de neurofisiología clínica, de los que irá apren­diendo una forma de trabajo, unas habilidades o destrezas y unas actitudes hacia el enfermo.
El grado de responsabilidad que debe adquirir el residente a lo largo del período formativo se clasifica en tres niveles:
Nivel 1: Son actividades realizadas directamente por el residente sin necesidad de una tutela directa. El residente ejecuta y posteriormente informa.

Nivel 2: Son actividades realizadas directamente por el residente bajo la supervisión del tutor. El residente tiene un conocimiento extenso, pero no alcanza la suficiente experiencia como para hacer una técnica o un tratamiento completo de forma independiente;

y Nivel 3: Son actividades realizadas por el personal sanitario del centro y/o asistidas en su ejecución por el residente.

La formación teórico-práctica se completará con el resto de las activida­des de formación continuada que se realicen en la unidad docente de neu­rofisiología clínica, tales como seminarios, sesiones bibliográficas, sesio­nes clínicas llevadas a cabo en el propio servicio, o con los de otras especialidades, así como cualquier otra modalidad de actividad formativa.
La formación del médico residente puede verse muy beneficiada com­pletándola mediante períodos de formación en otras unidades docentes, debido a que resulta enriquecedor el conocimiento de diferentes metodo­logías de trabajo y de organización.

La vida del residente de Neurofisiologia clinica

Generalmente se hace 1 año de puerta y 3 de especialidad. Se rota 6 meses por Neurología y por Psiquiatria y Rehabiliatación. También por RNM cerebral, Trauma, ORL, Neuropediatría….

La salida privada es una opción que permite altos ingresos y libertad de horarios.

El intrusismo, cada vez es menor.

Neurofisiólogos en quirófano los hay en la cirugía del Parkinson, si van actuar cerca del córtex motor, en ciertas patologías medulares…

La Neurofisiología es una especialidad con grandes posibilidades en cuanto a la investigación sobre todo con una buena relación con la Neurología, que además permite una calidad de vida bastante buena  y tiene la mayoría de sus salidas en la privada.

Ahora, el que vaya buscando trato con el paciente, intervencionismo o le guste el diagnóstico y tratamiento de los enfermos que se vaya olvidando …  porque se va a meter en una especialidad diagnóstica pura, donde lo que prima es tener amplios conocimientos sobre las pruebas diagnósticas que uno hace.

Las guardias, son guardias de polisomnografia. Y en algunos sitios a mayores alguna de neurologia.

 

mas información en

http://www.msps.es/profesionales/formacion/docs/progNeurofisiologiaC.pdf
http://gangasmir.blogspot.com/2011/08/neurofisiologia-clinica.html
https://www.casimedicos.com/foro/2010/topic12611.html

 

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