Claro que depende de los casos, y estamos hablando de lo mismo.
Imagina que tu hijo donde quiere entrar es en León, y le dan la plaza en Santiago ¿qué gana con eso? ¿¿¿se matricula en Santiago, alquila piso, busca residencia, paga las tasas... y al final del proceso, cuando le dan León, se cambia, deja el piso, pierde las tasas de la matrícula... después de volverse loco??? En muchos casos, lo que hacen es que se quedan en universidades que no son su primera opción, y eso lo estamos leyendo todos los días en este foro... Habéis puesto varios ejemplos de que le dan la plaza a la primera donde él quiere, pero, por probabilidad, lo más normal es que te la den DONDE NO QUIERES...
Si aún todas las universidades sobreadmitieran en la misma proporción, podría tener algún sentido, pero no lo hacen... Fíjate que el proceso está pensado para sacar notas de corte CADA SEMANA durante muchas semanas (hay universidades, como por ejemplo Valladolid, que "deberían" sacar 20 listados), y es porque no está pensado para la sobreadmisión.
Verás como hay unas cuantas que no se van a mover nada durante muchas semanas, porque, debido a la sobreadmisión, el proceso cuando se "mueve" es al final... Entonces... qué hemos ganado con sobreadmitir? Para mí, nada.