
Como tú bien dices
@Rpg, hay que leer el contrato antes de firmarlo, nosotros con las prisas y las circunstancias del momento lo hicimos con prisas y metimos la pata

, estuve a punto de enviar a los medios de comunicación de Aragón el siguiente escrito, pero por miedo a posibles represalias de esa residencia no lo hice.
Denuncia pública de Abuso y Falta de Empatía en la Residencia de Estudiantes Xior Zaragoza.
Quiero hacer pública mi indignación y total rechazo hacia las prácticas abusivas, logreras y falta de empatía mostrada por la Residencia de Estudiantes Xior Zaragoza. Esta institución ha demostrado ser usurera, estafadora y codiciosa, especulando y aprovechándose de la desesperación y vulnerabilidad de las familias que confían en ellos para el alojamiento de sus hij@s en momentos difíciles, como es el de estar fuera de sus domicilios.
El caso concreto que denuncio, es el cobro injusto de una penalización desorbitada cuando mi hija se ha visto obligada a dejar la habitación antes de tiempo. Señores Administradores de la Residencia Xior, esto no ha ocurrido por su propia decisión, sino porque no ha logrado la nota necesaria para estudiar en la ciudad de Zaragoza, teniendo por ello que trasladarse a otra provincia para poder cursar la carrera elegida y con la que siempre soñó.
Es incomprensible que una residencia que debería apoyar a l@s estudiantes y sus familias en momentos difíciles, juegue con sus sentimientos y agrave aún más una situación ya de por sí complicada.
Estas penalizaciones no sólo son abusivas, sino que demuestran una total falta de humanidad.
¿Cómo es posible que se les castigue económicamente cuando l@s estudiantes no son responsables de no haber sido admitid@s en su carrera deseada? Hago un llamamiento a la dirección de la Residencia Xior Zaragoza para que reevalúe estas políticas, injustas y desconsideradas, y muestren un mínimo de comprensión hacia las familias que atraviesan estas situaciones. Exijo que se priorice el bienestar emocional y económico de l@s estudiantes, y no los intereses lucrativos a costa de su sufrimiento.
Las residencias estudiantiles deberían ser espacios de apoyo, no de abuso, por lo que deseo manifestar mi profundo malestar y decepción por la actitud insensible y abusiva de la Residencia de Estudiantes Xior Zaragoza. Lamentablemente, nos hemos visto en una situación angustiosa y desesperante, debido a que mi hija a pesar de su esfuerzo, no logró ser
admitida en la Facultad de Medicina de Zaragoza, viéndose obligada a desplazarse a la provincia de Huesca. A pesar de esta situación ajena a su
voluntad, la residencia ha decidido imponer una desmesurada penalización
económica, alegando el contrato firmado, sin mostrar el más mínimo atisbo de empatía por el difícil momento que atravesamos como familia, quedándose incluso con la suculenta fianza que entregamos al principio de su estancia allí, cuando se supone que ese dinero estaría destinado a sufragar cualquier daño o desperfecto que el estudiante realizara en la habitación durante el transcurso
de su alojamiento y que en caso contrario devolverían al término de su hospedaje en la residencia, (que además era compartida con otra estudiante y que seguro ya habrán alquilado, consiguiendo un subarriendo de la misma), de hecho tenemos conocimiento de que ya hay una chica pendiente de alquilarla, si no lo hizo ya.
Entendemos que un contrato debe cumplirse, pero también creemos firmemente que situaciones excepcionales como esta, deben ser tratadas con humanidad y comprensión.
La decisión de abandonar la residencia no fue tomada a la ligera ni por capricho, sino por la imposibilidad de mi hija a realizar los estudios en Zaragoza, algo que ha escapado completamente de su control.
Es inadmisible e intolerable, que los responsables de la Residencia Xior Zaragoza jueguen con los sentimientos de familias que ya están sufriendo,
abusando de su poder con penalizaciones injustas. Nos sentimos atrapados y utilizados en un sistema que parece priorizar los intereses económicos sobre el bienestar de sus residentes y sus familias, ignorando las circunstancias
personales y la carga emocional que conlleva esta situación.
Esperamos que esta reivindicación, denuncia o queja como quieran llamarlo, sea tomada en cuenta y se considere un cambio en las políticas que actualmente perjudican a quienes atraviesan momentos difíciles. La empatía no es un lujo, sino una responsabilidad hacia quienes confían en sus servicios. Al final como he comentado al principio, no la envié

