La realidad es que dentro, la carrera está compuesta por un montón de gente llevándolo como puede. Todo el mundo al ir avanzando tiene alguna cosa pendiente, hay algunos que no, pero son los que menos, y no pasa absolutamente nada. Hay cursos más duros en los que es más fácil que alguna se quede, y otros más asequibles que te permiten ir recuperando lo que vas dejando por el camino, bien porque suspendiste o porque no te dio tiempo o por lo que sea, pero lo más importante es que a nadie le importa. Al final somos un montón de personas que están dentro de la carrera que les hace felices y se pelean día a día por salir adelante y esforzarse lo máximo posible en cumplir lo que desean hacer. No pasa nada cuanto se tarde ni cuantas veces haya que presentarse a una asignatura, la carrera de medicina te enseña resiliencia, constancia y aguante. No se pierde ritmo ni se queda uno estancado, a veces se tiene que aprender a gestionar cada situación particular, pero eso no te hace menos válido, porque vas a llegar al mismo sitio que todos. No te anticipes y disfruta de lo que te queda, y mucho más, disfruta de la carrera cuando llegues a ella.