Ánimo María Mar este año no estoy siguiendo el proceso como otros años, pero llegado a este punto siempre es agotador. Después en septiembre de repente todo empieza a fluir rápidamente y con prisas.
Espero que tu hijo entre y que por lo menos el sufrimiento tenga un final feliz.
Es un poco desesperante ver pasar los años y que esto no mejora. Pequeñas cosas y ya está, en general todo sigue igual.
Mi madre también es docente en una universidad pública y no se podía imaginar el suplicio de entrar en medicina, y eso que en su día tuve suerte mi sufrimiento para entrar en Madrid fue corto, eso si intenso.
Un abrazo telemático para ti, para tu hijo y todos los que estais en situación parecida.
Mientras sigo juntando mensajes vuestros seguidos para no cargar el hilo y con mi curro,